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El cierre del Parque Fundidora, por salud, no por quiebra económica, aclara

Tan pronto como las autoridades sanitarias indiquen que la parte más difícil del coronavirus ha pasado, estarán en condiciones de abrir las instalaciones del parque

El cierre del Parque Fundidora, por salud, no por quiebra económica, aclara

El cierre del Parque Fundidora, por salud, no por quiebra económica, aclara

Monterrey, NL – El cierre temporal del Parque Fundidora no se hizo por razones económicas, sino para proteger la salud de quienes ingresan a las instalaciones y áreas verdes del parque, dijo Artemio Garza Rodríguez, presidente ejecutivo de la fundación que administra esta área recreativa.

Por este motivo, explicó que las autoridades sanitarias pueden abrir las instalaciones del parque y tomar las medidas necesarias tan pronto como sepan que se ha superado la parte más difícil del parque en cuanto a muertes e infecciones causadas por los Coronavirus.

Garza Rodríguez y el Director General del Parque, Fernando Villarreal Palomo, sin embargo, reconocieron que será necesario ajustar el presupuesto de este año y rediseñar el presupuesto de 2021, ya que será difícil realizar eventos masivos en lo que resta del año 2020 y quizás en la primera mitad del próximo año, que será una de las principales fuentes de ingresos de la institución pública.

Garza Rodríguez, sin embargo, descartó la necesidad de despedir al personal o recortar los salarios, diciendo que no recibiría ningún ingreso porque su posición era voluntaria. Señaló que cuando se cerró el parque debido a la pandemia, esos días se concedieron por vacaciones, y que una vez superadas las vacaciones, se acordó que los trabajadores sólo irían tres días a la semana y se les pagaría el 100% de su salario, pero sólo por los días trabajados.

El salario neto del Director del Parque, Fernando Villarreal Palomo, es de 105.000 pesos por mes o 3.520 pesos por día, mientras que el promedio de los 305 empleados del Parque es de 17.000 pesos por mes o 573 pesos por día, lo que corresponde a un salario mensual de cinco millones 245.000 pesos o 62,9 millones de pesos por año.

Entre los llamados a la protesta de los ciudadanos, ambientalistas y ex mineros, quienes ante las sospechas de mala gestión de la institución pública, exigieron la reapertura del parque y una auditoría financiera, se presentaron ante los miembros de la Comisión de Presupuesto del Congreso Artemio Garza Rodríguez, Presidente de la Fundación Parque Fundidora, y Fernando Villarreal Palomo, Director General del Parque.

Los funcionarios fueron convocados para explicar una serie de situaciones que se han producido en los últimos días en relación con el cierre temporal del parque, argumentando que no había más fondos disponibles para pagar los salarios de 305 empleados y directores, ya que los ingresos han disminuido en un 74% debido al riesgo sanitario y a la suspensión de los eventos masivos, y también porque las instalaciones comerciales de los concesionarios de espacios públicos no están abiertas y no se les puede cobrar la tarifa correspondiente, ya que esto está previsto en los contratos

Por estas razones, y dada la falta de respuesta del gobernador Jaime Rodríguez, quien apoyó al parque con fondos para los costos de operación, los administradores convocaron a la población, a través de las redes sociales, a hacer contribuciones voluntarias para el mantenimiento de los espacios públicos.

Hoy, sin embargo, frente a los diputados, Artemio Garza aseguró que el parque no está averiado porque no tiene ningún problema de funcionamiento sino un problema de flujo y volverá a funcionar tan pronto como las autoridades sanitarias indiquen que el riesgo crítico de infección para el Covid-19 ha terminado.

aseguró que el fideicomiso no tiene responsabilidades y que al 30 de junio no tiene ninguna obligación o compromiso que no esté cubierto, ni ningún litigio o reclamo, que no sea el derivado del origen del parque, por cualquiera de las concesiones que no se hayan ejecutado.

Para “ilustrar” la situación en la que se encuentra el parque, hizo una analogía con un coche: “No se ha averiado, sólo le falta gasolina”. Sin embargo, dijo que había un impacto económico debido a la naturaleza imprevista de la situación.

Al respecto, Villarreal Palomo manifestó que esperan ingresos acumulados al final del año de 23 millones de pesos por pagos realizados por concesionarios como Cintermex (Caintra), Plaza Sésamo, Arena Monterrey, en comparación con 60,8 millones en 2019, una disminución del 62 por ciento. Para el estacionamiento, esperan ingresos de 18,6 millones en comparación con 46,5 millones en 2019, en otras palabras, habría una disminución del 60 por ciento.

En el momento de la audiencia, grupos de ecologistas, ciudadanos y ex mineros protestaron para exigir la reapertura del parque y una auditoría de su gestión financiera.

En la misma línea, los abogados del colectivo Regeneración Ciudadana, encabezados por su presidente Luis Gerardo Vázquez Payán, promovieron una petición de reapertura del parque para el deleite de los habitantes de Nuevo León y pidieron al Congreso que presionara u ordenara una auditoría.

El ambientalista Guillermo Martínez Berlanga, que representaba a unos 200 ciudadanos, presentó al legislador una iniciativa sobre grandes parques y bosques urbanos, con el fin de que parques como Fundidora, La Huasteca, La Pastora, Río La Silla, Loma Larga y Gran Plaza no serán concesionados con fines comerciales y que las empresas que contaminen estos parques estarán obligadas a plantar una cuota de árboles para compensar los daños que causen.