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Ruptura, corrupción y abandono; las claves después de la masacre de San Mateo del Mar

Ante este clima de violencia, los obispos de la Diócesis de Tehuantepec exigieron a las autoridades que iniciaran un proceso de paz y reconciliación que garantizara la paz interna de la comunidad, así como con las poblaciones vecinas.

Ruptura, corrupción y abandono; las claves después de la masacre de San Mateo del Mar

Ruptura, corrupción y abandono; las claves después de la masacre de San Mateo del Mar

Juchitán de Zaragoza – A la entrada del pueblo de San Mateo del Mar, un edificio inacabado, cubierto de maleza, sin agua ni electricidad, con cara de abandono, acoge a esta comunidad del Istmo de Tehuantepec, con unos 15.000 ciudadanos indígenas Ikot. El edificio, que está actualmente en construcción, fue construido en 2009.

El entonces gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz Ortiz (2004-2010), y su Secretario de Salud, Martín Vásquez Villanueva, esperaban que pronto hubiera un centro de salud materno-infantil totalmente equipado con médicos en San Mateo del Mar. Este edificio, que iba a ser oficialmente un Centro de Salud de Servicios Extendidos (CESSA), fue olvidado por las autoridades sanitarias. Nunca se completó, y en ningún lugar llegaron los médicos y enfermeras, y mucho menos el equipo y las medicinas prometidas.

“Con este centro de salud inconcluso, tenemos uno de los muchos ejemplos de abandono, desatención, abuso y discriminación de esta comunidad Icotte, que se ha defendido a pesar de todo durante más de 700 años”, dice Marcelino Nolasco del Centro de Derechos Humanos del Tepeyac (CDHT).

En la antigua vorágine de violencia a la que se vio sometida la población de San Mateo del Mar, 15 personas, entre ellas dos mujeres, fueron asesinadas en la madrugada del lunes 21 de junio en la ciudad de Huazantlán del Río, una autoridad municipal.

Ante este clima de violencia, los obispos de la Diócesis de Tehuantepec, Crispín Ojeda Márquez y Arturo Lona Reyes, convocaron a las autoridades a iniciar un proceso de paz y reconciliación que garantice la paz interna en la comunidad y con la población vecina.

En la carta dirigida al Gobierno Federal y a los gobiernos regionales, ambos prelados denunciaron que la violencia existente en San Mateo del Mar es el resultado de “la desatención ancestral y actual de todos los niveles de gobierno y ha llevado a la violación de sus derechos humanos”.

Este descuido, combinado con el intento del gobierno hace años de ejecutar un proyecto eólico en la zona, los retrasos y el descuido y el uso arbitrario de los recursos por parte de las autoridades locales, provocó una ruptura entre el esquema tradicional y el esquema institucional de la administración municipal.

La afirmación es de Marcelino Nolasco, quien entre 2000 y 2015 coordinó la actividad académica en la escuela secundaria de la comunidad, que la obispo emérita, Lona Reyes, promovió en San Mateo del Mar para favorecer a los jóvenes a través de la educación superior.

En 15 años de convivencia con la sociedad de esta población Icotte, Marcelino Nolasco documentó que el sistema de gobierno de San Mateo del Mar siempre mantuvo un equilibrio entre la representación del Consejo de Ancianos y la autoridad constitucional de la comunidad. Sin embargo, cree que este equilibrio se ha roto: “Cuando los pilares se rompen, la casa se cae”, señaló.

Cree que este equilibrio se alteró cuando se rompió el diálogo entre las autoridades que llevaban la batuta y las autoridades constitucionales.

La ruptura

Un funcionario del gobierno de Oaxaca que está cerca de las operaciones políticas de la Secretaría General del Gobierno (Segego), de esta y de las anteriores administraciones, y que ha pedido que su identidad sea reservada, revela que la ruptura entre los dos sistemas de gobierno se produjo después del uso fraccionado del presupuesto.

explica que, desde las administraciones anteriores, algunos intendentes han ejercido unilateralmente el presupuesto y han negado a las autoridades la posibilidad de tener un porcentaje del ramo 28, según lo establecido por la ley.

“Parte del conflicto que vive San Mateo del Mar es la negativa del presidente Bernardino Ponce Hinojosa a compartir los recursos del ramo 28, que ascienden a unos 10 millones de pesos, con los organismos de esta comunidad de icotte”, dijo la fuente gubernamental a EL UNIVERSAL.

El conflicto también se dijo que había surgido porque el presidente Ponce Hinojosa había ignorado los reclamos de las autoridades en materia de obras públicas, los cuales fueron ignorados al priorizar las obras para las cuales el ramo 33 tiene recursos de alrededor de 51 millones de pesos disponibles.

Búsqueda de diálogo

El funcionario del gobierno de Oaxaca que se dirige a estos medios de comunicación y solicita el anonimato añade que la Secretaría General del Gobierno de Oaxaca, encabezada por el salinacrucense Héctor Anuar Mafud, reanudará próximamente la búsqueda de diálogo entre todas las partes involucradas.

La Procuraduría de los Derechos Humanos de Oaxaca (DDHPO) participará en este proceso de búsqueda de la paz y la reconciliación, y asegurará la participación de todos los actores sociales, dice el titular de esta organización, José Bernardino Rodríguez Alamilla.

Por el momento, la DDHPO está investigando cuáles son las autoridades responsables de las omisiones que cometieron tras los violentos sucesos del 2 de mayo, que provocaron la muerte de una persona en Huazantlán, el sustituto, donde no tomaron medidas de precaución hacia la población.

“Estamos en constante comunicación con todas las autoridades federales y estatales y con todos los implicados en este conflicto, que lamentablemente ha costado vidas, para que sigamos centrándonos en la paz, la reconciliación a través del diálogo y la justicia”, concluyó el defensor de los derechos humanos.

Para encontrar el camino del diálogo, las autoridades deben investigar dónde se encuentran los actores, incluyendo al intendente constitucional, que ha desaparecido de la comunidad, y sus principales oponentes, que también han desaparecido.

Mientras tanto, después de la violencia y la barbarie, sólo queda un pueblo asustado, asegurando que una semana después de la masacre aún no se ha restablecido la paz, y mucho menos la paz, por lo que aún no es posible moverse con seguridad en la zona, denuncian los miembros de la única alcaldía de San Mateo del Mar, un organismo formado por autoridades tradicionales y comunitarias.

En un documento oficial estas autoridades declararon para Usos y Costumbres, que no conocen al intendente Bernaedino Ponce, que la violencia en San Mateo del Mar no es un conflicto interno entre municipios o autoridades, como lo indicó el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, sino que hay intereses económicos externos.

“Se trata de un ataque de un grupo armado, un agente externo, un empresario con intereses económicos y políticos que cooptó a ciudadanos de la comunidad que ahora pretenden seguir ejerciendo el control, inventar información y distorsionar la verdad para sus propios fines”, denunciaron.

Y aseguraron que la situación de esta comunidad indígena era un caso de violencia política y de omisión por parte del Estado.

Con información de Roselia Chaca