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Los trabajadores de la salud que han atendido a pacientes con Covid-19 tienen estrés y depresión: los especialistas

Durante el foro "La salud mental en tiempos de encierro" transmitido por EL UNIVERSAL los expertos coincidieron en que en México, el 40% del personal de salud que atendía a los pacientes con coronavirus presentaba síntomas de estrés postraumático y depresión

Los trabajadores de la salud que han atendido a pacientes con Covid-19 tienen estrés y depresión: los especialistas

Los trabajadores de la salud que han atendido a pacientes con Covid-19 tienen estrés y depresión: los especialistas

En México, el 40% del personal médico que trató a los pacientes con covid durante la segunda fase de contingencia mostró síntomas de estrés postraumático y depresión, advirtieron los especialistas en salud mental.

Durante el foro en línea “Salud Mental en Tiempos de Confinamiento” organizado por la Universidad de California a través de su Centro de Estudios México-Estados Unidos y transmitido por EL UNIVERSAL, Rebeca Robles, especialista del Instituto Nacional de Psiquiatría Dr. Ramón de la Fuente Muñiz, explicó que este porcentaje es muy alto en comparación con el 5% presentado en la población general.

“Hemos reconocido que entre los trabajadores de la salud, los médicos, enfermeras y psicólogos que están en el frente, la depresión y el estrés postraumático son los más comunes, y cuando hacemos esta comparación con la vida en la batalla o la guerra, no estamos tan equivocados.  El hecho de que entre el 37,5% y el 40% del personal cierre con estrés postraumático y depresión es una incidencia muy alta, que es más común entre las mujeres, mientras que los hombres consumen más alcohol y otras drogas.

se quejó de que los profesionales de la salud son los que menos buscan ayuda cuando se trata de la salud mental: “Son los médicos, los estudiantes y el resto del personal los que tienen más problemas pero los que menos atención buscan, por lo que es necesario comprender las barreras estructurales para convencerlos de que busquen tratamiento”.

El experto añadió que otro factor que causa problemas de salud mental entre los médicos y enfermeras es la pena, ya sea un miembro de la familia, un colega o un aumento en el número de muertes entre sus pacientes.

“Hay dolor para un familiar, para los colegas, para los conocidos y para los pacientes, incluso si creemos que el personal está acostumbrado a ver morir a los pacientes, el número y la frecuencia de las muertes es tan alto que es muy difícil entender el papel que ustedes, como profesionales de la salud, desempeñan en la resolución del problema, y, además, hay personal que trabaja con los síntomas, con el miedo al contacto, pero también con la experiencia de las muertes en la familia.

En respuesta a esta situación, Rebeca Robles destacó que el Ministerio de Salud ha proporcionado clínicas virtuales y otra para el tratamiento de los trabajadores de la salud en duelo por los calambres, “que tienen porque los pacientes han muerto uno tras otro, algunos familiares o colegas”.

María Elena Medina Mora, también especialista del Instituto Nacional de Psiquiatría, señaló que aunque todavía no existen estadísticas precisas sobre el impacto del Covid-19 en la salud mental de los mexicanos, se conocen los factores que aumentan la probabilidad de ese sufrimiento, como la desigualdad, la pobreza y las situaciones de violencia.

“Estos desórdenes son más probables de ocurrir en situaciones de alto potencial de conflicto, como la ansiedad, la depresión, el estrés postraumático y las adicciones. El gran desafío es cómo tratar estos trastornos, porque si no se hace así, todos los esfuerzos para recuperar el tejido social son limitados. No hay que olvidar que estos trastornos están vinculados a la pobreza, la desigualdad y la violencia, que eran estructurales en México y que se ha demostrado que exacerban la adicción y el suicidio.

Adrián Aguilera, académico de la Universidad de California en San Francisco, reconoció que la población latinoamericana en California es la más afectada por el nuevo Coronavirus, ya que son ellos quienes trabajan en actividades esenciales, en restaurantes, en la limpieza o en tiendas, además de que suelen vivir en condiciones de hacinamiento. “En San Francisco, al menos el 95% de los casos en abril eran latinos, y existe la preocupación de que se produzca una explosión, que no se verá hasta más adelante, porque sabemos que las personas con trastornos mentales no obtienen los beneficios que solían obtener, y que es probable que las personas que estaban en riesgo aumenten y se enfermen clínicamente.

Según Iván Villaseñor, miembro de “Niños necesitados de defensa”, es necesario que se reconozcan los problemas de salud mental y que no siempre se utilice la medicación como tratamiento principal, sino que haya un acompañamiento.

“Cuando nuestras necesidades se ven interrumpidas, reaccionamos con pena, atacándonos a nosotros mismos y a veces perjudicando a otros, y lo que necesitamos hacer frente a esta pandemia es aprender a ser resistentes y comprender que la medicación no siempre es la mejor opción, pero que necesitamos utilizar prácticas de curación en lugar de tratamiento”.